El Vigía

Amor en tiempos de Burbujas

De los momentos…

Intento oler nuestra historia en el cuello blanco

Ese instante de intensidad compartida

Mis caricias tan fugaces en tus que haceres cotidianos

Tu mirada tan perdurable en mis viajes de pasamanos

Las glorias de un nosotros las desencadena mi imaginación,  

en este breve lapso de coincidencias de la materia.

Me resigno a sentirme atraída por tus interpelaciones,

y me entrego a las soledades que me regalas,

No está solo quien se celebra así mismo.

A veces me pregunto si podrías reconocerme,

o simplemente seriamos multitud entre ángeles y demonios

Tu último rostro no sería, aunque se perpetuó

Mi ultimo rostro no sería, aunque se transformó

La claridad de tus palabras se desdibuja en tus acciones,

con la naturaleza de la turbiedad del agua que va hacia el mar.

La espuma amarronada oculta el brillo en tus ojos.

El mate ya se enfrió

Los ecos de los momentos pasados, se “nihilizan” en las parálisis de los egos

La espuma del mar vuela con la fugacidad de las edades

Y una ola arrastra una pequeña tortuga amarilla a mis pies,

Y la recuerdo a ella, en su espíritu reparador;

todo es simple como rellenar de arena la tortuga,

simple como utilizar un molde para luego contemplar su transformación.

Por: Gina Silva

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