El Vigía

El Intendente y las cajitas mágicas del fideicomismo

Cuando el Frente Amplio asumió en 2005 en Rocha, todos sabemos cómo estábamos. Y sin embargo se iniciaron los mejores 15 años desde la recuperación democrática. Se hizo junto con su gente y  un gobierno nacional que hizo lo mismo con todo el país, mejorando la calidad de vida de todos. Nunca precisó el Frente Amplio ningún instrumento especial para hacer obras, para pagar deudas (¡Qué aún se pagan!) heredadas de los desastres del Partido Nacional y del Partido Colorado.  Nunca hubo que hacer otra cosa más que trabajar codo a codo con la gente, paciente y seriamente. Los resultados están a la vista. 

Pero ahora gobierna una coalición liderada por el Partido Nacional, que poco ha cambiado de aquel que entregó el poder en 2005. Su estilo y sus objetivos son los mismos y  son los mismos de este gobierno nacional que estamos padeciendo. Esta coalición es débil, está asentada sobre la base de- al igual que en lo nacional- dar protagonismo más o menos importante a los miembros de los partidos socios de los blancos y que de alguna forma se sienten en la mesa de los cargos y bien servidos. Es que no hay proyecto, no hay nada. Por eso los apuros. Solo está el florido lenguaje del Intendente, que utiliza sus muy buenos recursos de oralidad para edulcorar todo lo que propone. Y es una muy importante virtud esa, propia de hombres formados, letrados, es un mérito no menor. Pero la verba incandescente solo oculta que debajo, en su gobierno, no hay nada. Es que ni ellos pensaban ganar. Y lo hicieron en buena ley, y creo, en base a tres grandes factores: el viento de cola que siempre significa ganar en lo nacional, promesas inconsistentes pero resonantes y una buena ingeniería electoral en algunas localidades en dónde la izquierda no estuvo a la altura en esa materia. Podríamos sumar a esto el coro de algunos delfines que un día sí y otro también salían a la prensa a decir que el gobierno del Frente Amplio esto, que el gobierno lo otro, que el déficit, que aquello. Pero no merecen mayor protagonismo.  Lo mismo que hicieron a nivel nacional y lo mismo que hicieron en Maldonado en dónde ya quedó bien claro, con la intervención del Tribunal de Cuentas, quién decía lo correcto. En medio de ese barullo, la única chance de darle cierta viabilidad y de intentar diez años de coalición-o mejor dicho diez años del Partido Nacional-en Rocha es asegurando algunas cosas que parecerían estar metidas en la cajas mágicas del fideicomiso. 

La jugada del Intendente es bien clara. Manda el fideicomismo a la Junta y con ello intenta presentarlo como “el gran salto adelante” en un departamento que tiene los mismos dilemas estructurales que tienen los demás y que no van a ser resueltos por ninguna intendencia de la noche a la mañana. Piensa que de esa forma le va a meter presión a los Ediles que no quieran aprobarlo, ya que algunos  piensan que es difícil decirle que no a las “obras” o al “crecimiento”. El viejo truco de jugar con las necesidades de la gente.-

Este paquete del fideicomiso está sostenido sobre la propaganda que la derecha departamental ha hecho en contra de las finanzas que dejó el Frente Amplio y que, con documentos en la mano, ya se han desmentido hasta el cansancio. No se puede poner de excusa la crisis de la pandemia, ¿cómo hizo el Frente Amplio en 2005 cuando no había casi de vida económica en el departamento?. No se puede hablar de la morosidad porque es un drama persistente que no es de ahora y que no se resuelve con amnistías de ningún tipo y que también padeció el Frente Amplio. 

¿Por qué lo mandan antes del Presupuesto? Sencillamente porque no están políticamente sólidos para armar un presupuesto, cuyos costos políticos hacia la interna de la coalición son enormes ya que dentro hay “varios nenes para el trompo”. 

Ya me la veo venir: ahora vienen los shows mediáticos del gobierno departamental y los spots mostrándole a la gente el maravilloso mundo que le espera tras las cajas negras apiladas que el intendente en persona llevó a la Junta. El mensaje va a ser este: “miren las maravillas que tenemos para usted, vecina, vecino y  estos del Frente Amplio no quieren votarlo, fíjese”. Versos. 

El Frente Amplio no debe acompañar un fideicomiso que no tiene un solo argumento técnico y que es solamente un recurso político para perpetuarse en el poder. Es además, de una forma u otra, un mecanismo de endeudamiento innecesario, una interrogante enorme hacia el futuro. 

Y no vale lo de “oposición constructiva”, porque si algo ha demostrado el Frente Amplio, es serlo. Y lo es justamente no votando este invento. Hay que decirle a la gente lo que pensamos, sin miramientos y sin miedos. El Partido Nacional durante 15 años en la Junta Departamental, sobre todo los sectores hoy afines al Intendente, fueron máquinas de tratar de impedir todo cuánto salía de la Intendencia frenteamplista, a veces con argumentos surrealistas, difíciles de creer. 

Si el Frente Amplio hizo la transformación que hizo partiendo del subsuelo, bien se puede hacerlo ahora. Pero para eso se necesita un proyecto político propio y no una juntada de gente cuyo único objetivo fue desplazar al Frente Amplio y así se les notó a algunos dirigentes de la oposición en Rocha-embebidos de triunfalismo-la misma noche de la victoria. 

Tranquilos, vamos “a tranco e’ pollo”.-

Por: Mauro Mego

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