El Vigía

La Libertad, la responsabilidad y los responsables

Primero quiero empezar por agradece a Alejandro Arrieta por la invitación a poder expresar algunas cosas en este espacio que él creó.

Hay una frase que se ha colado en la popularidad de los uruguayos, es la frase que instaló el Presidente de la República sobre la «libertad responsable». Esta frase se convirtió en el slogan de cabecera del gobierno para describir sus decisiones en el manejo político de la pandemia.

Luego fue tomando un cariz más principista, llegando incluso en estos días a decir el propio Presidente que «si fracasa la libertad responsable, fracasa el mundo». No está claro en esta configuración del Presidente los grados de libertad y de responsabilidad que deben aplicarse, a quiénes y cómo. A veces parece que en unos se vuelca toda la responsabilidad y en otros toda la libertad.
El gobierno ante cada pedido de nuevas medidas o más profundas de las que ha hecho para palear la pandemia, se escuda en un discurso de inevitabilidad o de autocomplacencia, la inevitabilidad que indica que las consecuencias penosas de una pandemia son totalmente inevitables y la autocomplacencia de que las medidas tomadas son las únicas posibles de tomar.

En las dos consideraciones se esconden falacias que intentan deslindar la responsabilidad del gobierno en el manejo de la pandemia; en los informes del GACH se ha hecho hincapié en que pueden tomarse más medidas que eviten consecuencias más gravosas de la pandemia, llamó a blindar abril para evitar que sucedieran miles de muertes como fue lo que lamentablemente pasó, ante ese pedido lo único que se hizo fue cerrar las escuelas (que el GACH dice debe ser lo último en cerrar) y hacer de blindar abril un slogan, otro más de los que creó el gobierno.
Luego llega el tema de la autocomplacencia en donde el gobierno dice que las medidas económicas que toma son las únicas posibles y las mejores para palear la crisis económica que trajo consigo la crisis pandémica. Economistas de todos los palos han dicho, hecho informes y estudios en donde establecen que las medidas económicas que se tomaron no son las únicas posibles, incluso que algunas de las que se tomaron se hicieron tarde, sobre todo las referentes a transferencias económicas directas que eran las que podrían haber evitado la caída en la pobreza de miles de uruguayos que vieron muy mermados sus ingresos, por ser despedidos, por entrar seguidamente en el seguro de paro o en el caso de trabajadores autónomos dedicados a actividades suspendidas por la pandemia la desaparición de su fuente de ingresos.

Parece que la libertad tan mentada se aplica más al gobierno y el ejercicio de sus decisiones, que a miles de uruguayos que quedan atrapados en una dicotomía maniquea de arriesga su vida para salir a trabajar y poder solucionar su vida y la de su familia o no salir y ver como se deterioran sus condiciones de vida ante la escasez de trabajo y la ayuda menguada de parte del Estado. En este contexto parece que la balanza de la libertad y responsabilidad, está muy inclinada en la libertad para unos pocos y la responsabilidad para miles.

Por: Facundo Ortiz

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