El Vigía

La Rocha que no conociste

Rochenses persiguiendo libros.

Volviendo  la mirada a aquella lejana década de los años 70 del siglo XIX, donde el gran aluvión inmigratorio, marcó un momento fundamental en la cultura rochense,encontraremos los primeros intentos locales por poner al alcance de los vecinos un servicio de biblioteca.

En ese sentido fue la semilla plantada por los recordados educadores Eugenio Ruiz Zorrilla y Erasmo Bogorja de Skotnicki ; fue la aparición de los primeros periódicos de la Villa; las veladas músico – literarias; la creación de las Bandas Musicales, la formación de las primeras agrupaciones sociales que darían forma a la futuras Sociedades “Porvenir” y “Artesana”, del levantamiento del primer edificio con destino a Teatro y Espectáculos diversos.(Teatro Progreso)
Estas cosas que pasaron fueron las que prendieron la luz que iluminaría una idea superior: la creación el Departamento.

Todo estaba dispuesto para que sobre la finalización de los años 70 (1878) surgiera la idea de establecer una Biblioteca de carácter público.
Para ello un grupo de vecinos entusiastas e ilustrados  adquirió una biblioteca privada, y la puso a las órdenes de toda la población.
Ese fue el origen de la primera biblioteca pública de esa Villa, y recibió el simple nombre de “Biblioteca Popular”.
Como no se disponía de otro lugar apropiado , la citada Biblioteca pasa a funcionar en el local de la “Escuela de Varones”, (luego de 1903, Escuela J.P. Ramírez), administrada por la llamada “Sociedad Biblioteca Popular”.

Circunstancias de enfrentamientos personales influyeron en la unión y el trabajo de la Sociedad.
La situación creada, da lugar a la decisión de la Comisión Auxiliar Ec. Administrativa de Rocha que queda expresada en la siguiente nota:

Rocha, junio 25 de 1878
Comisiónese al vocal de esa Comisión, Pedro Lapeyre, para que, asociado al Secretario, se incauten bajo inventario de las existencias bibliotecarias a que se refiere la nota que precede, colocando en una de las piezas de esta Oficina, el armario con todas los volúmenes y papeles que le correspondan, y en el mejor recaudo que le sea posible los muebles y demás enseres, todo en carácter provisorio             José Ramela  Pres provisorio                 Méndez secr.

Detalles del inventario de la 1a. Biblioteca

258 obras en pasta y rústica.
30 paquetes periódicos
1 paquete “El Americano”
1 paquete novelas incompletas
5 cuadernillos papel de oficina
1 sello en seco – 1 campanilla
32 Estatutos de la Sociedad “Biblioteca Popular”
48 tarjetas de asociados – 100 recibos en blanco|
8 escudos en mal estado
1 biblioteca – 1 mesa de lectura – 35 sillas de madera – 2 perchas – 1 cortina c/accesorios – 1 lámpara mediana – 1 lámpara chica ( en mal estado) – 1 candelero de hojalata.
Nota: en cuanto al estado de los libros debemos decir que no es nada satisfactorio,debido al abandono en que yacían, pues el local era más apropiado para depósito,por la humedad que había, lo que ha dañado notablemente el buen estado en que anteriormente se encontraban.  ( 1o. De julio de 1878.  Lapeyre)

Se abre así un proceso  durante los años 79/80/81, donde se hace una fuerte campaña tanto en la ciudad como en las zonas rurales para la recolección de fondos que permitan el funcionamiento, aumento y mejoras del material de la biblioteca y  alienta la donación de libros.
A pesar de las dificultades del momento tuvo singular éxito, ya que
se llegó a una cantidad superior a los 1000 ejemplares y se realizaron compras y diversas mejoras. Con el fin de arreglar los libros existentes (muy deteriorados) se contrató un encuadernador  traído de Maldonado.

Desde 1882, esa primigenia Biblioteca pasa a ser administrada por la Comisión de Instrucción Pública.

Luego de la creación del Departamento y con la asunción de las nuevas autoridades, se denominará a la misma como “Biblioteca Popular  Municipal”, con el afán quizá, de lograr alguna contribución oficial para la misma.

Distintos avatares históricos y una época plagada de dificultades y de vacíos institucionales , fueron diluyendo un tanto estos esfuerzos, apareciendo en cambio, intentos aislados para formar otras bibliotecas más exclusivas; (no viene al caso ahora analizar ese proceso).
Ya en el siglo XX, más precisamente en el 3 de setiembre de 1921, los alumnos de 6to. año de la citada Escuela Ramírez, bajo la dirección de la Maestra, Sra. Esmeralda Zarza de Cotelo, fundaron lo que dieron en llamar la “primera Biblioteca Popular Infantil de Rocha”, sobre los cimientos de aquella primigenia del siglo pasado.

En un principio, funcionó en su propia casa de la calle Ramírez, frente al Colegio San José. En su frente colocó la chapa que identificaba la biblioteca; en sus piezas primeras se depositaron los libros, y no dudó en mudar su propio dormitorio para disponer de más comodidad para el emprendimiento cultural. Muchos vecinos la recordaron recorriendo la ciudad en su bicicleta para buscar donaciones que incrementarán su acervo.

El expediente 1607, del año 1930 existente en los archivos municipales contiene la comunicación de la Comisión de la  Biblioteca que venía funcionando en la Escuela a las autoridades del entonces Consejo Departamental de Administración, que indica que a partir del 14 de setiembre de 1930, la “Biblioteca Popular Infantil”, pasará a denominarse “Biblioteca Popular”, a los efectos de habilitar a todos los habitantes   sus servicios.
Transcurrido un año de esto (1931) otro expediente municipal ( exp. 3072) nos informa sobre la  comunicación por parte de esta nueva Institución de la integración de su Comisión Directiva:

Ricardo Machado, Presidente; Anibal González, bibliotecario; Julio A. Martinez, tesorero; Brenda …. (ilegible) Adán Pioli; Juan Luis Sabatino; Antonio Cotelo Freire; Isaac Schiavo, Humberto Virginio.-

En forma paralela, los primeros años de la década de los  20, con  intensa prédica de las corrientes feministas locales entusiasmadas, traen la iniciativa de crear una “Biblioteca Feminista”.

El impulso decidido de un grupo de señoras de la sociedad rochense con la fuerte participación de gente vinculada al Magisterio local, concretaron rápidamente este objetivo: la Biblioteca Femenina “Felicia Banat”.

Retirada por entonces esta prestigiosa educaciónista, fue este el único homenaje que aceptó.
En la lluviosa noche del Jueves 22 de setiembre de 1925, en el Teatro 25 de Mayo, se produjo la ceremonia de su inauguración:

“Me han besado y al besarme mi alma ha estado de rodillas”.
Con estas palabras, y con abundantes bouquets de flores entre sus brazos , una emocionadísima Felicia Banat, terminaba aquella noche su largo discurso de agradecimiento.
La habían precedido en el uso de la palabra  Doña Cora Vigliola de Renaud, la jovencita Laura Cerdeiras, la Maestra María Elvira Pereira, en nombre del Magisterio rochense.
Sonó  toda la noche la música del Profesor Juan Ventura. Inmediatamente después de aquella jornada,la Biblioteca Femenina “Felicia Banat”, comienza a funcionar todos los días hábiles, excepto los miércoles, en el horario de 17 a 21 horas.-

Lo hace en el “cómodo local de la calle Gral Artigas”.(más o menos donde esta el Destacamento de Bomberos, hoy)

Nueve años después, en el mismo local, Julita Amaral Amatti, comenzaría su labor, para ser la solitaria protagonista de la última parte de esta historia.-

Por: Néstor Sabatino Dossi

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