El Vigía

La Rocha que no Conociste

Apenas entrado el siglo XX, los rochenses pudieron tener un servicio telefónico gracias al empuje emprendedor de este hombre: Don Claudio Crouciée.

Fundó su Compañía Telefónica “La Económica” en el año 1902. Es decir, que la ciudad tuvo teléfonos ocho años ANTES de tener luz eléctrica. Nos imaginamos las primeras operadoras con dificultad para introducir sus clavijas en el lugar correcto a la luz de un tenue farol a kerosene, preocupadas de cumplir con las solicitudes de sus primeros 23 abonados.

“La Económica” funcionó durante 44 años, para pasar a manos de Ute en 1944. Se vendió con sus 500 abonados, el local en Rodó, y Gral Artigas, el galpón por la Callejuela Montevideo y sus instalaciones en Rocha, 19 de Abril, Castillos, Costa Azul, La Paloma, Velázquez y Parallé.-

Hay quienes se preguntarán qué relación tienen el médico endocrinólogo argentino Carlos Galli Mainini,(1914-1961) un sapo y el boticario rochense Santiago Pradere. 

Cuando no había ni vestigios del EvaTest o cosa parecida, el Dr Galli descubrió un método sencillo, rápido, eficaz y sobre todo económico para determinar si una paciente estaba embarazada. Consistía en inyectar orina de la misma en el saco linfático dorsal del sapo y ver la reacción. Si el batracio a las tres horas comenzaba a eyacular en forma continua, era señal clara de gravidez; si en cambio esto no sucedía e incluso moría, era negativo.

Hasta entrados los años cincuenta, el farmacéutico Pradere en la esquina de 18 de julio y 25 de agosto, tenía disponible al fondo de su botica un cajón con sapos para sus trabajos. 

De esta forma, muchas de nuestras madres – receta y frasquito de orina en mano – concurrían a consultar al oráculo de Pradere, para que sus sapos les avisaran (o no) si algunos de nosotros veníamos en camino.

Por: Néstor Sabatino Dossi

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